🎬 Deconstruyendo Alien: ¿por qué Aliens es la mejor película de la franquicia?
La franquicia de Alien sigue en expansión luego de que se anunciara una serie para FX, en Star + (según recordarán, 20th Century Fox fue comprada por Disney, por lo que toda la franquicia ahora está disponible en la plataforma). La serie planea contar qué pasaría si la trama sucediera en la Tierra y no en el espacio. ¿Qué pasaría si los aliens tuvieran la libertad de colonizarla?
Todo esto me llevó rever las películas, y a reafirmar que Aliens (1986) es la mejor de la
franquicia. Pero, ¿por qué? ¿Qué tiene esta película que las demás no tienen?
Bueno, para empezar, no. No estoy diciendo que Alien (1979) dirigida por Ridley Scott, sea inferior. Por lo
contrario, ¡creo que es una obra de arte! A lo que voy es que con la
intervención de James Cameron, la historia cobró más cuerpo, más desarrollo y
sentido, ¡sin mencionar la mejora de calidad del diseño de producción y los
efectos especiales (cofmásgorecof). O sea, lejos de ser una secuela mediocre, ¡Aliens le hace honor a la primera
película, superando todas las expectativas!
Contexto: Alien, el octavo pasajero
La concepción de la película de Alien (1979) nació del éxito de Star
Wars a mediados de los setenta, y de la idea de escribir una película
basada en historias sobre monstruos que habitan en el espacio. Hasta el día de
hoy, Alien (el octavo pasajero) es
considerada un ícono del cine de terror y ciencia ficción del siglo XX. Estoy
segura que más de uno habrá salido horrorizado luego de verla en los cines, por
su llamativa multiplicidad de elementos compositivos y su atrapante historia.
Sin ir más lejos, una de las escenas más memorables (y shockeantes) de esta
película es cuando el chestburster sale del cuerpo de uno de los tripulantes.
Alien también se encarga de darle un fuerte protagonismo a la mujer, dándonos a una de las heroínas más badass de la historia del cine de ciencia ficción: Ellen Ripley, interpretada por la excelentísima Sigourney Weaver. Otro elemento a destacar es la incorporación de androides que siguen un poco las tres leyes de la robótica que explica el escritor Isaac Asimov en su colección de relatos llamado I, robot (que si les suena, hay una película con Will Smith que usa este concepto como inspiración).
La historia de Alien
cuenta cómo los tripulantes de la nave espacial Nostromo, en medio de su viaje
de retorno a la Tierra, se topan con una “aparente” llamada de auxilio de otro
planeta. Allí se encuentran con una nave espacial extraterrestre abandonada, y
con la sorpresa de que la llamada era de advertencia, y no de auxilio. Uno de
los tripulantes es atacado por un bicharraco que se le incrusta en la cara,
traspasando su casco… y el resto es historia. El bicho le deposita un parásito,
este se convierte en una larva que poco después de salir del cuerpo humano, se
convierte en el ya conocido xenomorfo
(alien adulto) que va a salir a comer a cuanta criatura se le atraviese en el
camino.
Claro que no siempre es así. El xenomorfo necesita al humano para existir, por lo que muchas veces los dejan vivos para llevarlos al nido, donde está el alien reina, para que los facehugger que hay en los huevos depositen sus larvas en ellos, y así nazcan más aliens. Pero esto no se sabe demasiado en la primera película, sino en la segunda.
Esta no es ninguna novedad, pero lo que hace que una
película sea buena, es teniendo un buen guion (también un buen director, obvio) pero el guion es el pilar. Podés tener toda la plata del mundo e invertirla en
un buen diseño de producción, pero sin un guion sólido, la peli se va al tacho.
Partiendo de eso, Alien tuvo todo
bien: Ridley Scott trabajó con los guionistas para darle sentido a la creación y
desarrollo del xenomorfo (historia y diseño) y para que su forma final tuviese una apariencia
impresionante, imponente, y aterradora. También hubo mucha compenetración en el
diseño del alien, del facehugger, los
huevos y los nidos, además del arduo laburo de efectos especiales, de sonido y
de arte. Darle esas características distintivas, como la viscosidad, la
textura, y lo que se conoce comúnmente como el ácido corrosivo que expulsan del
cuerpo, son parte de lo que hace que estas criaturas sean tan letales, ¡y tan
geniales al mismo tiempo! El suspenso de esta película demuestra que no hace
falta usar jump scares cada dos por
tres para generar miedo, sino que con la sensación de incomodidad y de horror que
se representa compositivamente, ya es suficiente.
Con decenas de nominaciones, incluida dos al Oscar, Mejor Dirección de Arte y Mejores Efectos Visuales, ganando esta
última, Alien se convirtió en una película de culto del género. Y con esto pudieron haber cerrado todo... pero James Cameron tenía otros planes.
James Cameron: ya llegué,
perras (?)
Pese a que Alien es
indiscutiblemente una maravilla, cuenta lo justo y necesario sobre la historia
detrás de los extraterrestres, y luego del éxito que tuvieron, no hubo
intenciones de crear una secuela. Una decisión más que comprensible. Ridley
Scott dijo “hasta acá llegué”, agarró sus cosas y se fue. Peeero, James Cameron
(que amó Alien) estaba con tanto hype
que prácticamente le pidió por favor a 20th Century Fox que lo dejara hacer la
secuela, que tenía altas ideas para continuar la historia y aaaaah dalee déjenme hacer la
secuela carajooooo (?)
Para ese entonces, Cameron estaba en plena preproducción de The Terminator (1983). Pero eso no lo
detuvo. Durante el rodaje, se puso a escribir y llegó a las 90 carillas del
guion. Se lo mostró a Fox, y quedaron bastante sorprendidos, porque como dije
más arriba, ellos no tenían planeada una secuela. Pero las ideas de Cameron
eran muy buenas. Así que Fox le dijo algo así como: “cuchame
una cosita… si te va bien con Terminator, te dejamos hacer Aliens. Tomalo o dejalo”
Y… se ve que quiso (?) Cameron tuvo tal
éxito con The Terminator, que
convenció a Fox de empezar a desarrollar Aliens,
con Sigourney Weaver de nuevo como Ripley; que no estaba muy convencida, pero después
de leer el guion quedó bastante interesada (y porque Cameron convenció a Fox de
aumentarle el salario, je). Con el guion terminado y el equipo armado, Aliens comienza su producción.
La historia parte después de los sucesos de la primera. Ripley estaba atrapada en una nave de escape, la rescatan, y descubre que estuvo 57 años a la deriva en el espacio. Además se entera que su hija murió, y que aparentemente el planeta donde encontraron la nave extraterrestre con los huevos aquella vez, es ahora un planeta colonizado por personas que desconocen esta horrible noticia. Ripley decide ir al planeta junto a una unidad de infantería de la marina, para encargarse del asunto de una vez por todas, e intentar salvar a la gente de allí de los aliens.
Aliens, el regreso
Si hubiesen decidido no sacar más películas después de esta,
hubiese tenido un final memorable y perfecto.
Porque es una película que no sólo contiene elementos del género de ciencia
ficción y horror, sino que llega un momento en el que el ritmo del relato se
hace emocionante y sorpresivo. Cameron perfeccionó la historia, dándonos una
visión apocalíptica de qué hubiese pasado si incorporamos a la historia un
alien reina, que usa a los habitantes de esa colonia como receptáculos para
armar un ejército de aliens. No encontré nunca algo inverosímil en relación al
mundo que nos plantearon, o de las decisiones de los personajes. En un momento,
luego de encontrar el nido del alien reina, Ripley propuso volar el planeta
entero para terminar con ellos de una sola vez. Y claro, siempre está el
personaje descerebrado que sólo piensa en el dinero y en la posibilidad de
exhibir criaturas así. Por suerte, nunca sobreviven (?)
Dentro del nuevo cast, tenemos a un androide, Bishop, y a una pequeña niña. Newt, una colona sobreviviente, cuya familia fue exterminada por los aliens. La elección del casting sobre esta nena fue súper acertada. Cameron se encargó de que esta nena sea parte de lo que hace tan genial esta película. Porque más que ser un personaje secundario, es el motor que impulsa a Ripley a accionar en muchas ocasiones. Seguramente porque ve en ella la hija que perdió, y que no pudo criar. Ese deseo intenso por mantenerla con vida, hace que todo cobre un carácter más emotivo y sensible. Ripley ya había demostrado anteriormente que es una mujer dura de matar, con convicciones, carácter y constancia única, pero en esta entrega, ella es una absoluta ge-nia-li-dad. Es como que el guion y el trabajo de Cameron como director, potenció a Weaver para que haga una interpretación magistral. Seguramente la inspiración de Cameron vino después del trabajo narrativo e interpretativo que tuvo con Linda Hamilton para el papel de Sarah Connor, que es otra gran heroína reconocida de las películas distópicas del siglo XX.
Quisiera agregar que el guion de Aliens camina hacia el clímax de la historia de una manera intensa,
asertiva y emocionante, donde Ripley salva a Newt, destruye el nido del alien
reina, y huye en una nave junto con el androide Bishop, explotando el planeta
tras ellos. Pero lo que hace que esta película tenga un final de espectáculo,
es el plot twist que aparece cuando
creen que todo había terminado, ya que el alien reina se cola atrás de la nave,
y “mata” al androide de una manera inesperadamente espantosa e impactante,
donde se lucen los efectos visuales a lo locoooo. Una vez más, ver eso en el
cine debió ser alucinante y horroroso al mismo tiempo. Una jugada narrativa
10/10, porque una vez más nos muestran a una Ripley dispuesta a TODO por ganar.
Lo que sí se mantuvo e incluso mejoró, fue la estética, la fotografía, el diseño del alien, y la ambientación: todo sucedía dentro de esa colonia tecnológica o de las mismas naves. Hay pocas escenas exteriores, y el cgi es muy convincente. En esta ocasión, hay un poco más de gore. Lo justo y necesario. El dinamismo del montaje puntualiza ese estado de desesperación en las escenas y/o secuencias de lucha y escapatoria de los aliens. El diseño de sonido y la banda sonora jugaron un papel muy importante en esta ocasión, más que nada la música. La sentí muchísimo más presente en esta película que en la anterior. ¡Y para bien!
Fue tal el éxito de la película, que no sólo recibió 7
nominaciones a los Oscar (ganando dos a Mejor Edición de Sonido y Efectos
Visuales) sino que le dio a Sigourney Weaver su primera nominación al Oscar
como Mejor Actriz, ¡¡nada más y nada menos que de una película de ciencia
ficción!! La banda sonora también obtuvo nominaciones y premios, pese a todos los
problemas que tuvo para concretarse. Ah, ¿no sabían esa?
Chusmerío: La banda sonora de esta película fue compuesta por James Horner, quien desde el vamos tuvo problemas con Cameron y con el resto del equipo, porque no podía ver la película completa, y por lo tanto, no podía componer (el laburo de postproducción iba a los santos pedos). Así que, con Cameron montado de un huevo para que se apurara, porque quedaba poco para el estreno, Horner terminó su trabajo en cuatro intensos días. Se imaginarán que no se sintió muy contento que digamos, porque del apuro creyó que le había quedado para el traste mismo.
Peeeero, como habrán leído, no fue así. Le fue muy bien. Eso sí, creyó que no iba a volver a trabajar con Cameron nunca más, porque el tipo es un intenso de mierda que elevó sus niveles de ansiedad a la estratosfera (bueno, algo así). Básicamente eso, era muy estresante trabajar con él. Peeeero (ah) Cameron lo llamó de nuevo para hacer la banda sonora de Titanic, y adivinen: sí, Horner aceptó. Y volvió a recibir una nominación al Oscar, y esta vez sí ganó. Todos felices (?)
Con un James Cameron más que feliz después del éxito de Aliens, dejó la continuidad de la película como estaba. Para qué seguirla, ¿no? ¿NO?
Cómo cagarse en lo anterior, en dos simples pasos.
¿Se puede superar lo insuperable? A veces sí, no les voy a mentir. Pero en esta ocasión, no fue así. "¡Vamos por la tercera!", dijeron, entusiasmados. Así fue como Alien 3 (1992) empezó el proceso de preproducción.
El tema es que estaban en bolas, prácticamente. Entre tres escribieron parte del guion, que después quedó a medias incluso durante el rodaje. O sea, no había nada en concreto. Weaver fue llamada para esta nueva secuela, pese a que no estaba interesada, pero bueno, dinero es dinero. No tenían director todavía, pero la productora ya había gastado plata al pedo a lo pavote. Hasta que al fin consiguieron director: el señor David Fincher, ¡debutando por primera vez como director! (pobre, mirá dónde te viniste a meter...). Básicamente, después del rodaje, en post siguieron haciendo lo que quisieron, incluso sin decirle. Como verán, ¡fue un desastre desde el principio!
Lo único que se rescata es que siguió manteniendo esa ambientación hostil encapsulada, la estética, y el diseño del alien era bastante bueno (excepto cuando usaban cgi para animarlo digitalmente cuando corría: quedaba HORRIBLE). Quedaba tan abrupto el cambio que parecía que habían dos aliens, y no uno. Muy confuso. Pero al menos nos dio otra de las escenas más icónicas de esta franquicia.
Y listo, esos son todos los "pro". El problema más grande fue el guion inconcluso y forzado. La película empezó mal desde el momento en que decidieron matar a Newt, e inventar, sin ninguna justificación, que seguía habiendo un facehugger en la nave. Y ahora empiezan los problemas de verosimilitud, que antes no había. ¡Señal de alarma, señores! Este deposita una larva en Ripley, pero no la mata. Sino que está ahí, incubándose. Y no cualquier larva: era la mismísima alien reina. ¿Justificación? ¡Para qué! La nave cae en un planeta donde está ubicada una colonia penal masculina. Ripley, como la única sobreviviente, vuelve a enfrentarse a un alien que usó a un buey (?!) o un perro, depende la versión, para volverse un xenomorfo y aterrorizar a todos los prisioneros.
Como Ripley tiene, inexplicablemente, un alien reina en su interior, el alien no la lastima. Después de la sangrienta matanza (porque lo fue, a ver, acá hay MUCHO más gore, y el alien se hace alto festín) logran matar al alien. Un equipo espacial recibe la llamada de auxilio del planeta, y deciden ayudarlos (tarde, muchachos). Ripley, a sabiendas que es peligrosa, decide matarse, arrojándose a un horno de fundido. Y... fin.
Esperen... ¿fin?
¡Alien vs Súper Ripley!
Les juro que no me la van a creer, pero a pesar de todo, a Alien 3 le fue bien a nivel comercial, y con eso Fox dijo "... ¿y por qué no una más?". Voy a ser sincera, las películas son entretenidas. Y son aliens. Si te gusta, vas a consumir igual. Pero bueno, eso no quita que Aliens les haya pasado el trapo con el guion. Pero bueno, la cuarta y última película, Alien: Resurrection (1996) encontró su director, el francés Jean-Pierre Jeunet (que si te suena, sisi, ¡¡dirigió Amelie y Micmacs!!) ¿Qué hace acá, señor? ¡Huya cuanto antes! (?)
Esta película también tuvo problemas con el guion, pese a que lo escribió Joss Whedon (que se quejó que después agarraron e hicieron lo que se les cantó el ojete). No aprenden más. Weaver, una vez más, expresó que no estaba interesada en seguir interpretando a Ripley, pero de nuevo: plata, gente. Le ofrecieron mucha platita. Y mayor control creativo. Así que, con todo en marcha, crean una historia que básicamente se caga en todo lo anterior. Pero esta vez, de verdad. Qué se fumaron, eso nunca lo sabremos, pero la cuestión es que usaron ADN para clonar a Ripley (que murió en la 3) ¡con el alien reina dentro! No es sorpresivo que estos científicos también se hayan encargado de usar a su personal como ratas de laboratorio para crear más aliens, creyendo que los van a poder controlar.
Tenemos, aliens dispersos en la nave y matando a todos, una joven Winona Ryder que se metió al cast porque era fan de la franquicia, a Ripley, inmune a todo, como si tuviera superpoderes. El alien reina dando a luz (?!) a un hibrido de alien y humano, más tierno que su muerte al final me hizo llorar de lo asquerosamente emotivo que fue (literalmente, o sea, qué es esto, ¡¿qué me hicieron?!). El laburo del director hizo que la película pareciera una versión sangrienta y gore de Men in Black. Incluso decae la interpretación por parte de Weaver. Queda muy sobreactuada, extraña y forzada. Los personajes en general sortean los desafíos de las maneras más ridículas. Hay una escena donde el equipo sobreviviente tiene que sumergirse para llegar al otro lado, y están bajo el agua como cinco minutos. O sea, ¡nadie puede mantener la respiración por tanto tiempo!
El dramatismo, casi melodramático de algunas escenas, rompe bastante con todo lo que uno espera ver en estas películas. La música está mucho más presente en este periodo, así como los elementos más explícitos a la hora de representar una matanza. Es como que las películas se volvieron una excusa para que un monstruo mate gente, sin prestarle mucha atención a la calidad argumentativa. El diseño del alien, por suerte, sigue siendo excelente. Pero acá, ruge (¿?) ¡Escuchar al alien rugiendo es rarísimo! Alto WTF. Acá el suspenso se maneja mucho con jump scares ridículos e innecesarios.
En fin, un desastre.
Conclusión
Con toda esta información recopilada, puedo llegar a la conclusión de que Aliens (1986) es insuperable. James Cameron, por más hincha bola que fue en el proceso de producción, hizo una maravilla audiovisual, dándole un guion sólido, emocionante y bien desarrollado. Se nota que es el laburo de alguien que amó tanto Alien, que se ocupó de dejarla bien parada. De perfeccionarla, y de rendirle honor, dejando en claro que cuando algo te gusta, se nota.













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